La calle Laurel
Una calle corta de Logroño con medio centenar de bares, cada uno con uno o dos pinchos de la casa, comidos de pie y en cadena.
La calle Laurel y las callejas de alrededor reúnen cerca de cincuenta bares en un par de centenares de metros, y el arreglo es muy concreto: cada uno se especializa en una cosa o dos, las hace toda la tarde y espera que el cliente tome una, se beba un vino corto de Rioja y siga adelante. El bar Soriano tiene champiñones a la plancha con una gamba encima y apenas ha servido otra cosa desde 1972. Ángel hace el champi, otra variante del champiñón. Blanco y Negro, el matrimonio, anchoas curadas y en salazón juntas sobre pan. Letras de Laurel, las patatas bravas. Al recorrido se le llama la senda de los elefantes, por su efecto. Los vinos se sirven en medidas cortas precisamente porque la gracia es seguir moviéndose.
Lo que ves de verdad
- Los bares de un solo plato - cada local haciendo una cosa o dos toda la tarde.
- Los bares del champiñón - Soriano y Ángel con sus especialidades de toda la vida.
- El servicio de pie - comer en la barra o en la calle y seguir.
- Los vinos cortos - Rioja por copas en medidas pensadas para el recorrido.
Cuándo ir
Todo el año. Por la tarde a partir de las ocho, y de jueves a sábado es cuando más gente hay. El mediodía del domingo es una institución local. Los bares cierran en días distintos, así que siempre habrá unos cuantos cerrados.
Expectativas honestas
La calle está a rebosar y ruidosa las tardes de fin de semana, con gente desbordando a la calle. Hay pocos asientos y se espera que estés de pie. Los bares admiten efectivo y tarjeta, pero hacerse un hueco en la barra es competitivo.
Cerca de aquí
El casco antiguo y la catedral de Logroño están al lado. Las bodegas de Rioja quedan en todas direcciones.
Los horarios, los precios y los cierres de temporada cambian - consulta la fuente oficial antes de ir: sitio oficial.