La catedral de Burgos
Una catedral gótica de agujas caladas y bóvedas estrelladas, levantada a lo largo de siglos y repleta de capillas, talla y un reloj cómico.
Imagen ilustrativa - una escena en el espíritu del lugar, no una fotografía suya.
UNESCO - Patrimonio Mundial
Comenzada en 1221 sobre un plano gótico francés, la catedral de Burgos siguió creciendo durante trescientos años, y lo interesante son las añadiduras. Las agujas caladas, encaje de piedra perforado contra el cielo, se levantaron en el siglo quince, igual que la capilla del Condestable con su bóveda de estrella de ocho puntas acristalada en el centro. La Escalera Dorada de Diego de Siloé baja en dos tramos curvos contra un muro que ya no tiene puerta a pie de calle. Arriba, en la nave, una figura articulada llamada el Papamoscas abre la boca al dar la hora, lo que junta a un pequeño corro cada sesenta minutos. El sepulcro del Cid y su mujer está bajo el crucero.
Lo que ves de verdad
- Las agujas caladas - tracería de piedra del siglo quince perforada de lado a lado.
- La capilla del Condestable - una bóveda de estrella de ocho puntas acristalada sobre la cabecera.
- La Escalera Dorada - el doble tramo de peldaños de Siloé contra un muro ciego.
- El Papamoscas - una figura de reloj articulada que abre la boca en punto.
Cuándo ir
La primavera y el otoño le van mejor a Burgos: la ciudad es alta, ventosa y fría hasta bien entrado abril. Las mañanas son lo más tranquilo, aunque la figura del reloj junta un corro a cualquier hora que vayas. Los oficios cierran partes del interior los domingos por la mañana, y la última admisión es bastante antes de que cierren de verdad las puertas.
Expectativas honestas
El interior es un laberinto de capillas laterales enrejadas y, sin la audioguía, buena parte se difumina en piedra tallada. La entrada no es barata para lo habitual en catedrales españolas. El andamio en alguna parte del exterior es casi permanente, dada la carga de conservación, y Burgos es una ciudad fría y sobria en la que poca gente se queda mucho.
Cerca de aquí
La Cartuja de Miraflores, el monasterio de Las Huelgas y los viñedos de la Ribera del Duero, al sur de la ciudad.
Los horarios, los precios y los cierres de temporada cambian - consulta la fuente oficial antes de ir: sitio oficial.