Aínsa
Una villa de piedra sobre un espolón entre dos ríos en Huesca, con su plaza porticada como puerta a las montañas de Ordesa.
Aínsa se levanta sobre un espolón donde se juntan el Ara y el Cinca, y la villa vieja del cerro, por encima de la moderna, es una retícula apretada de casas de piedra centrada en una gran plaza porticada, una de las plazas medievales mejor conservadas de Aragón, con la iglesia románica de Santa María en un lado y el castillo en el extremo. Fue brevemente capital del condado de Sobrarbe en los primeros tiempos de los reinos cristianos. El castillo alberga un ecomuseo sobre la fauna pirenaica, con el programa de recuperación del quebrantahuesos. Aínsa es la base práctica para el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, al norte, y las montañas se ven desde la plaza los días claros.
Lo que ves de verdad
- La plaza porticada - una gran plaza medieval cerrada por soportales de piedra.
- El castillo - una fortaleza con ecomuseo sobre la fauna pirenaica.
- Santa María - una iglesia románica con cripta y campanario.
- La vista de las montañas - las cumbres de Ordesa desde el cerro.
Cuándo ir
De mayo a octubre. El Pirineo es la razón por la que casi todos vienen y las rutas altas se despejan a partir de junio. Aínsa celebra un mercado medieval muy valorado a principios de septiembre. El invierno es frío y tranquilo.
Expectativas honestas
La villa vieja es pequeña y se recorre en una hora, y está llena de restaurantes y tiendas para el tránsito hacia la montaña. El aparcamiento queda fuera de las murallas. El alojamiento se agota en agosto y durante el mercado de septiembre.
Cerca de aquí
El parque nacional de Ordesa y Monte Perdido queda al norte. Alquézar y los cañones de Guara, al sur.
Los horarios, los precios y los cierres de temporada cambian - consulta la fuente oficial antes de ir: sitio oficial.