Arcos de la Frontera
Un pueblo blanco sobre una cresta de arenisca encima de un meandro del Guadalete, con una plaza al borde del risco que da al vacío.
Arcos se levanta sobre un largo espolón de roca blanda con el río Guadalete curvándose a sus pies, y por el lado norte el suelo sencillamente se acaba: la plaza del Cabildo, arriba, tiene un pretil bajo y una caída de más de cien metros al valle, con el parador a un lado y la iglesia de Santa María de la Asunción en otro. El casco antiguo de detrás es un laberinto de callejas demasiado estrechas para dos coches, con la basílica de Santa María, la iglesia de San Pedro sobre su propio risco y casas mudéjares y renacentistas por el camino. Es el primero de los pueblos blancos en la ruta habitual hacia el este, hacia Grazalema y Ronda, y el mayor de todos ellos.
Lo que ves de verdad
- La plaza del Cabildo - una plaza en lo alto del risco con cien metros de caída debajo.
- Santa María de la Asunción - una basílica gótica y renacentista en la plaza.
- Las callejas estrechas - un trazado medieval apenas ancho para un coche.
- San Pedro - una segunda iglesia sobre su propio tramo de risco.
Cuándo ir
Primavera y otoño. El valle del Guadalete, abajo, está verde en primavera y quemado en agosto. Las procesiones de Semana Santa por las callejas estrechas son un acontecimiento notable, y el calor del verano aquí es severo.
Expectativas honestas
Entrar en coche en el casco antiguo es realmente difícil, con callejas por las que los retrovisores pasan a duras penas, y casi todo el mundo aparca abajo y sube andando. La cuesta es empinada. Las iglesias tienen horarios cortos e irregulares.
Cerca de aquí
Grazalema y Zahara quedan al este. Jerez y sus bodegas de jerez, treinta kilómetros al oeste.
Los horarios, los precios y los cierres de temporada cambian - consulta la fuente oficial antes de ir: sitio oficial.