El Peine del Viento
Tres garras de acero ancladas en la roca al final de la bahía de San Sebastián, con bufones en la explanada que revientan con la marejada.
El Peine del Viento se instaló en 1977, en colaboración entre el escultor Eduardo Chillida y el arquitecto Luis Peña Ganchegui: tres formas de acero corten de unas diez toneladas cada una, empotradas en las rocas del extremo occidental de la bahía, donde la ciudad se acaba y empieza el mar abierto, dos sobre afloramientos y una en la orilla, dispuestas de modo que parecen tender hacia algo. Ganchegui diseñó la explanada, una plataforma escalonada de granito rosado, y le puso siete orificios conectados con unas cámaras bajo el mar, de manera que con marejada el agua comprime el aire y lo expulsa por las aberturas en surtidores, con sonido. La escultura se ha convertido en el segundo emblema de la ciudad, tras la barandilla de la bahía.
Lo que ves de verdad
- Las tres formas de acero - garras de diez toneladas empotradas en las rocas del extremo de la bahía.
- Los bufones - siete respiraderos en la explanada que revientan con marejada fuerte.
- La explanada de granito - una plataforma escalonada diseñada como parte de la obra.
- El mar abierto - el punto donde se acaba la bahía abrigada.
Cuándo ir
Todo el año. La marejada fuerte, más probable del otoño a la primavera, es cuando funcionan los bufones y las olas rompen sobre la escultura, que es la versión espectacular. Los días de calma del verano la muestran en silencio.
Expectativas honestas
Con el mar en calma los bufones no hacen nada y la visita se reduce a mirar tres esculturas. Con marejada fuerte la explanada es de verdad peligrosa y se cierra, con las olas barriéndola. Es una parada de veinte minutos.
Cerca de aquí
La playa de Ondarreta y el monte Igueldo están al lado. La Concha se extiende hacia el este, hacia la ciudad.
Los horarios, los precios y los cierres de temporada cambian - consulta la fuente oficial antes de ir: sitio oficial.