Los molinos de Consuegra
Doce molinos encalados alineados en una loma junto a un castillo en La Mancha, la imagen de los gigantes de don Quijote.
Doce molinos se alinean por el cerro Calderico, sobre Consuegra, cilindros encalados con cubierta cónica y cuatro aspas, cada uno con su nombre, varios restaurados con la maquinaria intacta y uno que todavía muele en demostraciones durante la fiesta de la rosa del azafrán. Los molinos de este tipo llegaron a La Mancha en el siglo dieciséis y funcionaron hasta el veinte, y Cervantes los hizo permanentes al lanzar contra ellos a don Quijote creyéndolos gigantes, aunque no se sabe en qué molinos pensaba. El castillo de la Muela, a su lado, fue plaza fuerte de los caballeros hospitalarios, rehecha en el siglo doce y restaurada a partir de los años sesenta. La loma da una vista sobre la llanura, y el pueblo de abajo cultiva azafrán.
Lo que ves de verdad
- Los doce molinos - torres encaladas por la loma, varias con su maquinaria.
- El castillo hospitalario - una fortaleza del siglo doce junto a los molinos.
- La vista de la llanura - La Mancha extendiéndose bajo el cerro.
- El vínculo con el azafrán - los campos de rosa del pueblo y la fiesta de octubre.
Cuándo ir
Primavera y otoño. La fiesta de la rosa del azafrán cae a finales de octubre, cuando se hace moler un molino y se recoge la flor. El verano en el llano manchego es severamente caluroso y en la loma no hay sombra.
Expectativas honestas
Solo algunos molinos están abiertos, y los horarios varían de uno a otro y según la temporada. La loma está completamente expuesta, sin sombra, y puede soplar mucho viento, que es la gracia pero resulta incómodo. Se aparca en la propia loma y se llena los fines de semana.
Cerca de aquí
Toledo queda sesenta kilómetros al noroeste. Las Tablas de Daimiel y Campo de Criptana, al sur y al este.
Los horarios, los precios y los cierres de temporada cambian - consulta la fuente oficial antes de ir: sitio oficial.