Oñati y Arantzazu
Una villa vasca con universidad renacentista y, por encima, un santuario moderno levantado en los años cincuenta contra la oposición eclesiástica.
Oñati tuvo la única universidad del País Vasco entre 1543 y 1901, y el edificio de Sancti Spiritus se conserva con fachada plateresca y patio, junto a una iglesia gótica y casonas barrocas. Nueve kilómetros más arriba, a 750 metros y al pie de un risco calizo, se alza el santuario de Arantzazu, rehecho a partir de 1950 por un grupo de arquitectos y artistas jóvenes entre los que estaban Sáenz de Oiza, Laorga, Jorge Oteiza y Eduardo Chillida. El resultado, con una fachada de puntas de piedra piramidales, liturgia en euskera y los apóstoles de Oteiza, se apartaba tanto de lo esperado que el Vaticano paralizó las obras y las esculturas quedaron en una cuneta catorce años antes de instalarse. Hoy se le tiene por un hito del arte español del siglo veinte.
Lo que ves de verdad
- La fachada de Arantzazu - puntas de piedra piramidales en una basílica de los años cincuenta.
- Los apóstoles de Oteiza - esculturas rechazadas, guardadas años y finalmente instaladas.
- Las puertas de Chillida - puertas de hierro del escultor en la entrada.
- Sancti Spiritus - un edificio universitario renacentista plateresco en Oñati.
Cuándo ir
De abril a junio y de septiembre a noviembre. La carretera de subida a Arantzazu puede complicarse con la nieve del invierno. El santuario es gratuito y abre a diario; las visitas a la universidad son guiadas a horas fijas.
Expectativas honestas
La carretera a Arantzazu es estrecha y revuelta, con poco aparcamiento. El santuario es una casa franciscana en activo y los oficios lo cierran cada cierto tiempo. La arquitectura no hace concesiones y divide a los visitantes.
Cerca de aquí
El parque de Aizkorri-Aratz se alza por encima. Bergara y el valle del Deba quedan al norte.
Los horarios, los precios y los cierres de temporada cambian - consulta la fuente oficial antes de ir: sitio oficial.