La playa y la duna de Bolonia
Una playa atlántica agreste cerca de Tarifa, respaldada por una duna móvil de treinta metros que se puede subir por la vista.
Bolonia es una ensenada de arena clara de unos cuatro kilómetros en la Costa de la Luz, respaldada en su extremo occidental por una duna declarada monumento natural: unos treinta metros de altura y doscientos de anchura, formada por el levante que empuja la arena tierra adentro, y que avanza despacio hacia el pinar de detrás, enterrando árboles a su paso. Subirla cuesta trabajo en arena suelta, pero da una vista sobre toda la ensenada, sobre la ciudad romana de Baelo Claudia en el otro extremo y, al otro lado del estrecho, sobre la costa marroquí. El viento que la formó hace también de la ensenada un sitio de kitesurf y windsurf, y hace que la playa sea a menudo incómoda para tumbarse. Un pequeño núcleo de casas detrás tiene un puñado de restaurantes.
Lo que ves de verdad
- La duna - una montaña de arena de treinta metros que avanza hacia el pinar.
- Los pinos enterrados - árboles que la arena en movimiento se va tragando.
- La vista de África - la costa marroquí al otro lado del estrecho, desde lo alto.
- Baelo Claudia - la ciudad romana en el extremo oriental de la misma playa.
Cuándo ir
Mayo, junio, septiembre y octubre por el agua templada sin el lleno del pico. Julio y agosto llenan por completo la playa y el aparcamiento. El levante puede estropear cualquier día, así que conviene mirar la previsión.
Expectativas honestas
El viento es el rasgo que lo define, y en un día de levante la arena vuela con fuerza suficiente para escocer. El aparcamiento es limitado y se desborda por los arcenes en verano. En casi toda la playa no hay socorristas y el Atlántico tiene corrientes.
Cerca de aquí
Baelo Claudia está en el extremo oriental de la playa. Tarifa y Valdevaqueros quedan al sur por la costa.
Los horarios, los precios y los cierres de temporada cambian - consulta la fuente oficial antes de ir: sitio oficial.