La playa del Silencio
Una cala curva de canto rodado al oeste de Cudillero, cerrada por acantilados y espolones de roca, a la que se baja por una larga escalera.
La playa del Silencio, llamada también El Gaviero, es una media luna de canto rodado blanco y arena gruesa de unos quinientos metros, respaldada por un anfiteatro de acantilados verdes y cerrada en cada extremo por espolones de roca, con un rosario de roques mar adentro que rompen el oleaje. Mira al norte y no tiene urbanización alguna: el edificio más cercano es un caserío en lo alto del acantilado. Se accede bajando una larga escalera de piedra desde el aparcamiento, varios cientos de peldaños, lo que mantiene bajo el número de gente pero hace dura la vuelta. El nombre alude al silencio, aunque en verano eso es relativo. Las formaciones rocosas de enfrente hacen que valga la pena el buceo con tubo, y en la playa no hay servicios de ninguna clase.
Lo que ves de verdad
- La media luna de canto - una orilla curva de piedra blanca y arena gruesa.
- El anfiteatro de acantilados - laderas verdes cerrando la cala.
- Los roques de enfrente - rocas rompiendo el oleaje en la boca de la ensenada.
- La escalera de piedra - una larga bajada desde el aparcamiento del acantilado.
Cuándo ir
De mayo a septiembre para bañarse. El Cantábrico es frío y la playa está expuesta a la marejada del norte. Agosto llena el pequeño aparcamiento y la playa. Los temporales de otoño la hacen espectacular pero imposible para el baño.
Expectativas honestas
La escalera es larga y la subida de vuelta es dura, lo que la descarta para quien tenga problemas de movilidad. No hay servicios, ni sombra, ni socorristas, y el baño es sobre canto rodado, en agua fría y con corrientes.
Cerca de aquí
Cudillero queda al este. El cabo Vidio y la costa occidental asturiana se extienden hacia el oeste.
Los horarios, los precios y los cierres de temporada cambian - consulta la fuente oficial antes de ir: sitio oficial.