El cabo Fisterra
Un cabo gallego tenido durante siglos por el fin del mundo, donde muchos caminantes siguen después de Santiago para ver ponerse el sol.
Finisterre, Fisterra en gallego, se tuvo en la antigüedad por el borde occidental del mundo conocido y, aunque el cabo da Roca en Portugal está más al oeste, la creencia se fijó aquí y aquí se quedó. Un faro de 1853 se alza en la punta, al final de un cabo al que se llega por una carretera que sube desde el pueblo pesquero de abajo, con el Atlántico por tres lados. Muchos peregrinos siguen los tres días desde Santiago para llegar hasta él, y en el siglo veinte creció la tradición de quemar botas o ropa en el cabo, hoy desaconsejada por riesgo de incendio y con un lugar habilitado. Ver ponerse el sol en el océano es el motivo de llegar por la tarde. La Costa da Morte, al norte, debe su nombre a sus naufragios.
Lo que ves de verdad
- El faro de 1853 - una torre en la punta, sobre el Atlántico.
- La reunión del atardecer - caminantes y visitantes en las rocas al anochecer.
- El mojón del kilómetro cero - el punto final de la prolongación del Camino.
- La Costa da Morte - un litoral sembrado de naufragios que sigue hacia el norte.
Cuándo ir
Mayo, junio, septiembre y octubre. El atardecer es el reclamo y necesita tiempo despejado, que Galicia no garantiza. El verano trae multitud y la temporada de peregrinos culmina de junio a septiembre.
Expectativas honestas
La nube en la costa atlántica es frecuente y muchas tardes no hay puesta de sol en absoluto. Quemar ropa está hoy restringido y se hace cumplir. El pueblo de abajo es un puerto pesquero en activo y no un destino turístico, con alojamiento limitado.
Cerca de aquí
Muxía y su santuario al borde del acantilado quedan al norte. Santiago, noventa kilómetros al este.
Los horarios, los precios y los cierres de temporada cambian - consulta la fuente oficial antes de ir: sitio oficial.